30 de abril de 2009

"Para morirse de Influenza"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 30/04/09)

Hasta en las desgracias el mexicano es el único ser capaz de reírse de su propia suerte, quizá para minimizar el temor o para reírse de algo que parece sacado de una película de Hollywood.
Les dejo unos chistes extraídos de un blog llamado: “Mediatizando” (http://mexmedia.blogspot.com):
-
La influenza nos ha hecho olvidar el virus del "debola" (debola luz, debola tarjeta de crédito, debola agua).
Porque la influenza empezó en el DF?? Porque solo le da a los cerdos.
¿Por qué no es bueno juntarse con la gripa? Porque es mala influenza
-
Los que siguen son extraídos de la página de la revista “Record”:
-
Comerciales:
¡Ya salió M Force contra la Influenza… no es para el que no puede vivir, sino para el que quiere vivir más!
Políticos:
Declara Calderón que no permitirá ninguna 'influenza' extranjera, para eso, un soldado en cada hijo le dio.
Si el gobierno no te quita la influenza, que te la pague.
¿Por qué se cayó el avión de Mouriño? Tenía influenza y estornudó.
-
Otro tipo de chistes, extraídos de la Opinión de Chihuahua (http://www.laopcion.com.mx):
-
En que se parece la influenza y la Catedral de Chihuahua. En que los dos tienen cura.
-
La verdad soy muy escéptico ante esta situación, me cuesta creer que detrás del extraño virus de la Influenza no exista una intención oscura. Guillermo Vega Zaragoza piensa igual y nos da tres opciones (http://ombloguismo.blogspot.com):
-
Hipótesis 1: En verdad, los que nos desgobiernan son unos ineptos que no saben cómo manejar una situación que se les está saliendo o ya se les salió de las manos, y suspendieron las clases y eventos multitudinarios para ganar tiempo y evitar que se expanda el virus, en lo que encuentran una solución.
Hipótesis 2: En realidad, la cosa no es tan grave, pero el gobierno de Calderón ha decidido aprovechar la coyuntura para distraer a la opinión pública sobre la deplorable batalla perdida contra el narco y busca reposicionarse en el imaginario colectivo, ya no como el "Elliot Ness" del combate al crimen, sino como el "Doctor House" que nos va a salvar de los gérmenes malignos. En sus declaraciones ante el Consejo Nacional de Salud, Calderón ha dicho que "el gobierno está consciente de la seriedad del brote de influenza" y que "ha tomado medidas para proteger a la población".
Hipótesis 3: Aprovechar la coyuntura para sacar a la soldadesca a las calles de la Ciudad de México y el Estado de México (ya lo hizo hoy: el Ejército inició hoy un plan de auxilio a la población civil en el DF; el operativo contempla el despliegue de 180 efectivos a bordo de 12 camiones tipo comando, que se distribuirán en seis puntos de la Ciudad de México) con el pretexto de "ayudar a la población". Luego algo sucederá: la cosa "se pondrá peor" o habrá algo que hará que los militares entren en acción. Es más: los medios y la población pedirán que el Ejército se haga cargo de la situación. Entonces los militares ya no regresarán a los cuarteles en un buen rato.
-
En fin, nos vemos la próxima semana, esperando que realmente sea un virus amenazante y no un amenazante futuro lleno de militares y gobiernos dictatoriales.

24 de abril de 2009

"Breves notaciones postvacacionales"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 22/04/09)

Las vacaciones en Puebla siempre suelen ser aburridas y más en los días de semana santa. Aunque estos días dejan cosas interesantes para la reflexión en el ámbito cultural.
-
La cultura en esta ciudad parece recobrar sus cauces gracias al equipo que trabaja dentro del Instituto Municipal de Cultura, pero sin duda la novatez les está ganando y uno se pudo dar cuenta en la pésima seguridad y organización que ofrecieron cuando estuvo presente José Agustín en el Teatro de la ciudad para dar una conferencia dentro del marco de Festival In-edit. Y con seguridad no se pide que eviten la convivencia del personaje con el público asistente, pero sí que la coordinen y la controlen.
-
Otro ejemplo de novatez la dieron los organizadores del homenaje a José Emilio Pacheco al incluirlo dentro de la Cátedra Alfonso Reyes del Tec de Monterrey. No sé bajo qué formato trajeron a José Emilio Pacheco, pero sí sé que la Cátedra Alfonso Reyes tiene como fin escuchar a un escritor dar una Cátedra sobre el tema que más le plazca o alrededor de Alfonso Reyes como puede constar en los diversos cuadernos que se han publicado de la misma y como consta en uno de sus apartados metodológicos que aparecen publicados en la página de la Cátedra Alfonso Reyes:
-
“Los catedráticos ofrecen: 1) Una conferencia magistral, sin costo, abierta a la sociedad en general, que se trasmite por satélite desde Monterrey a las 80 sedes del Sistema Tecnológico de Monterrey en México y Latinoamérica y 2) Un seminario dirigido a especialistas, académicos e interesados en profundizar en las diferentes áreas que constituyen la Cátedra”.
-
Es claro que aquí hay una confusión ya de los burócratas universitarios, ya de los organizadores del homenaje. O vas a homenajear a un escritor cómo se hizo con José Emilio Pacheco y entonces sí el formato fue el adecuado o vas a organizar un evento de la Cátedra Alfonso Reyes donde se deben cumplir los puntos ya señalados.
-
Otro error organizacional fue el asunto de la firma de autógrafos. Pusieron al poeta en cuestión a atender a todos los que llevaban libro para firmar de un jalón, algo que resulta cansado para el autor como para el público. Siendo que más de la mitad de los ahí formados estuvieron durante el día en el evento. Con un poquito de lógica se hubieran organizado firmas de libro en los intermedios para aquellos que permanecieron todo el día y otra para los que asistieron sólo al evento final.
-
En fin, son los pecados que se comenten cuando se aventura uno a organizar eventos de tal envergadura.

16 de abril de 2009

"Se nos hizo tarde"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla-16/04/09)

Los que nacimos en la década de los ochentas en Puebla, y que por tradición familiar o pretensión social se nos enfiló en colegios como el Benavente o el Oriente, principalmente, crecimos con la idea de que dichos colegios eran como enemigos, la competencia a vencer. Los que cursamos en el Benavente decíamos: Buenanviente, y a los del Oriente: Corriente. Una rivalidad formada años atrás que estoy seguro los que pasamos, a finales de los ochenta y toda la década de los noventa, por el Benavente la ignoramos. Esa rivalidad se creó cuando Puebla vivía en ese eterno rechazo contra el comunismo y todo aquél con formación religiosa tenía la obligación de alzarse en contra de corriente de pensamiento que por fin tenía derrocar a la religión y sus costumbres, según afirmaban los sacerdotes de aquellos años tan tristes. El Benavente fue uno de esos colegios que luchó contra el comunismo. El Oriente, que había participado en la creación de los FUAS tenía ese deber, pero uno de los jesuitas que estaba al frente de dicha institución se negó a seguir con esa ideología, abandonando al Benavente en esa pelea, quizá de ahí se deriva parte del odio y rencilla entre ambos Colegios.
-
Todo lo anterior son meras teorías o conjeturas que la nueva novela de Fritz Glockner “Se nos hizo tarde” (Ediciones B, 2008) me provocó. Una novela cuya estructura me parece acertada: la intercalación del contexto histórico de un Colegio con amplia influencia en Puebla con el motivo de la novela: la reunión de una generación de estudiantes que veinte años después de haber abandonado la preparatoria, deciden reunirse, reencontrarse para ponerse al tanto de sus vidas y saber si todo lo que habían prometido realizar se cumplió o se quedó en mera ilusión.
-
“Se nos hizo tarde” una novela donde el escritor usa como pretexto la reunión de una generación para pedirle al tiempo que vuelva, pero sobre todo para retomar en el género de la novela una característica de las novelas del siglo XIX: “la educación sentimental”, cuyo fin era cómo educar a una sociedad del entorno y desarrollo que ha tenido en todos sus niveles: económico, social, cultural e histórico. Son novelas de formación que no tienen nada que ver con aquellas que se venden como best-seller o algo parecido. Al contrario, aquí no sólo se retrata a una generación: sus iconos, sus artistas del momento, sus comerciales, sus caricaturas, sus comics, sus películas, etc; también se hace crítica a todo eso. “Se nos hizo tarde” es el retrato de una generación que fue conociendo a la tecnología poco a poco. Es la aceptación del pasado-presente que se vuelve recuerdo alegre para unos, mientras que para otros es un recuerdo negativo, digno de olvidarse, pero que al final los hace pensar y decir: nosotros sí tuvimos infancia llena de imaginación.
-
Una novela que sirve como constancia del paso de una generación, pero también como testamento a las generaciones venideras.

13 de abril de 2009

"Jesucristo reloaed"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 01/04/09)

Luis Humberto Crosthwaite es originario de Tijuana. Extraño en comparación con los escritores nacidos en los años sesentas. Después de escribir “Marcela y el rey al fin juntos”, “El gran preténder”, “Idos de la mente”, “Instrucciones para cruzar la frontera” y “Estrella de la Calle Sexta”, decidió guardar seis años de silencio literario. Ahora regresa al ring con su más reciente novela: “Aparta de mí este cáliz”, publicada por Tusquets en la colección Andanzas.
-
“Aparta de mí este cáliz” es una novela ad hoc a los tiempos que vivimos. Días llenos de fatalismo y que hacen a la población sacar a su redentor interno, a su mesías frustrado o a su profeta en ciernes. Todos quieren salvarse y salvar a los otros de las formas más insospechadas que se puedan conocer: afiliándose a partidos políticos, a ONG’ S para salvar al mundo, darle dignidad a la mujer, al negro, al inválido, al desprotegido; en fin, cualquier cosa es pretexto para salvar al mundo. Diría Fernando Delgadillo en su canción “Evoluciones” son días en los que –a percepción de una mayoría- hace falta un capitán, un héroe, una señal, y todos quieren ser aquél que pueda trazar el camino a seguir. Crosthwaite, en sus largo y profundo silencio, creo, se dio cuenta de ello y armó una novela atrevida, contestaria, crítica y divertida. Cargada de un humor negro, irónico. Una novela fragmentada que se lee de un sentón, pero que busca provocar en el lector alguna reacción que puede ir desde la simpatía hasta el repudio o la indiferencia.
-
El personaje principal no tiene nombre, pero sí sueños. Dos sueños: en uno está en caída libre, mientras que en el segundo, sueña ser Jesucristo. Un Jesucristo que hace milagros y se encuentra enamorado de una mujer a la que le hablará de Usted. La mirada con la que Crosthwaite aborda a tal personaje religioso es interesante, lo plantea como un político destacado con tintes de caudillo, de terapeuta fracasado y es común como todos los demás seres humanos; quizá una verdadera carnalización. Además de sus clásicos apóstoles se hace acompañar de unos guardaespaldas, cuyo fin es protegerlo; ambos bandos se quejarán constantemente con Jesucristo pues las formas de actuar son muy distintas: los primeros son pasivos e inclusive guardan respeto por los romanos (cuya semejanza con la AFI o similares es mera coincidencia), mientras que los segundos son agresivos, tienen cualidades de guerrilleros. Este nuevo Jesucristo ya sabe, como todos los demás, del futuro que le depara: la crucifixión, la cual no acepta. Hacer milagros, dar sermones y salvar al mundo es un trabajo competitivo, hay muchos como él que se dedican a lo mismo. Todos compiten por ser el mejor. Este nuevo Jesucristo es controversial, algunos piensan que su deber es curar enfermos, pero otros como Lázaro creen que debe chupar cervezas con los cuates. Lázaro sigue queriendo a Chuy, pero le guarda resentimiento por haberlo vuelto al mundo. Chuchito se enamora de una jovencita: Hortensia, pero no se atreve a demostrarle sus sentimientos y quien saca de la mente de Chuy a la misteriosa mujer nombrada como Usted. Los enemigos de Jesús son variados: desde otros profetas y mesías hasta pasar por un enigmático Hermano, el cual le cobrará una factura de años: el ser el rechazado de la familia. La venganza será dulce y nadie, ni Dios podrá salvar a Chuy de la muerte.

25 de marzo de 2009

"Casi nunca"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 25/03/09)

“Casi nunca” de Daniel Sada, galardonada con el Premio Herralde de Novela, es una novela por demás entretenida. Narra los periplos amorosos de un agrónomo coahuilense que trabaja en Oaxaca: Demetrio Sordo, que en las primeras escenas se deja ver como un individuo que disfruta del sexo sin compromiso. Visitante frecuentemente algún burdel de Oaxaca donde conocerá a Mireya, con la cual poco a poco, o después de muchos “meter, sacar; meter, sacar” e inclusive pasando por encima de un aumento constante en la renta de Mireya por parte de la madrota, se irá enamorando irremediablemente. Pero al mismo tiempo que Demetrio juega al asunto de “meter, sacar” con Mireya tiene que emprender un viaje a Coahuila para ver a su madre: Telma, para asistir a una boda en Sacramento, poblado donde vive Zulema, prima de Demetrio, quien tiene intenciones de presentarle a alguna jovencita con la cual se pueda entender y así buscar un casamiento. Aquí es donde hace acto de aparición Renata, con la que aceptará sin más ni menos comenzar un compromiso amoroso. Aquí es donde empieza el verdadero periplo amoroso de Demetrio, un cuasi triángulo amoroso, más bien sexoso. Por un lado Mireya lo sigue recibiendo con las piernas bien abiertas, pero planeando ya huir algún día muy próximo del burdel para refugiarse en los brazos del protagonista principal de la novela. Mientras que del otro lado está Renata una mujer decente, de buenas costumbres que ha prometido esperar a Demetrio el tiempo que sea necesario para unirse en matrimonio y sólo en ese entonces poder darle vuelo a la hilacha y jugar a “meter, sacar; meter sacar” con él y en vía de mientras deberá conformarse con tan sólo tomarle la mano cuando nadie los vea. Es preciso aclarar que la situación con Renata es terrorífica, pues ella vive en Sacramento y Demetrio sigue en Oaxaca trabajando y de vez en cuando le dan una semana de vacaciones, las cuales utilizará para ir a verla, pero se hace 3 días de viaje, razón por la cual sólo puede disfrutar de un día para lograr tomarle la mano a Renata. Pasado el tiempo, el sexo con Mireya empieza a ser incomodo, pues ya tiene brisas de incluir un compromiso: el de huir del burdel para refugiarse en alguna casa decente en brazos de su amado Demetrio a quien le agenciará un hijo. Huyen juntos con todos los ahorros de Demetrio, pero en alguna parte del camino, éste huye. Regresa a Sacramento donde trabajará hasta hartarse de atender unos ranchos y desesperarse de no poder formalizar un casamiento con Renata. A Demetrio le urge jugar al “meter, sacar; meter, sacar”. Hasta que un día, harto de nada de nada, se anima a darle un beso en la mano a Renata con riesgo de perderla.
-
Pocos escritores como Daniel Sada pueden presumir de tener un estilo perfectamente definido. Siempre recurriendo a una voz que nos cuenta todo, casi de forma imperativa, nos va diciendo cómo pasan las cosas y al mismo tiempo le agrega un humor, a veces, sarcástico. Estructuras complicadas debido a su puntuación. Sada lleva a sus lectores por donde quiere y como quiere a través de un narrador que no teme jugar con el lenguaje y va alternando el que podrían usar los personajes y el que él irá ocupando a su gusto.
-
Una novela que divertirá a cualquiera.

19 de marzo de 2009

"Juan Eduardo Cirlot: su poesía y su grandeza"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 18/03/09)

A Carmen, por su amor y paciencia.
A Pedro Ángel Palou, por Bronwyn.

--
Pocos poetas como Juan Eduardo Cirlot (1916-1973) se dan en el ámbito de la poesía. Mejor dicho, casi ninguno como Cirlot se ha dado. En México se le conoce, quizá, como el autor del “Diccionario de símbolos” (Siruela). Pero pocos hablan de Cirlot como poeta, crítico de arte o músico.
-
Intentaré hacer un bosquejo del poeta, a propósito de la reciente edición que Siruela entrega a los seguidores de Cirlot: “Del no mundo”, que abarca la obra poética de Juan Eduardo de 1961 a 1973, exceptuando “Bronwyn” (Siruela), la gran obra poética de Cirlot concebida bajo el augurio del movimiento surrealista, donde el lector que se acerque al ciclo de Bronwyn –personaje que interpreta Rosemary Forsyth en la película “El señor de la guerra” de Franklin Schaffner-, podrá ver cómo Cirlot experimenta con la sonoridad de las letras que conforman el nombre del personaje femenino, cómo crea imágenes poéticas con tan pocas palabras, la brevedad en todo su esplendor. Y desde luego podrá ver la magnificencia poética-amorosa convertida en palabras. Un amor, el de Cirlot a Bronwyn, que se puede tocar, pero que jamás se puede concebir de otra forma que no sea a través de la poesía, pues la dama no le pertenece.
-
“En la llama”, (Siruela), antologa aquellos poemas que fueron publicados de 1943-1959, en tiradas cortas y fuera del ámbito comercial de aquella época. Donde la experimentación y toque cirlotiano -como señala la contraportada-, siempre estará alejado de postulados garcilasistas, de la poesía social, pero le acompañara la vanguardia europea que quedó cercenada en España gracias a la guerra civil. En esta etapa poética Cirlot deja ver cómo sus conocimientos sobre simbolismo, música, arte y su acercamiento al surrealismo se han consumado en cada uno de los poemas que escribió en estos años.
-
“Del no mundo” contiene una poesía más experimental, más atrevida. Cirlot se atreve a romper las estructuras sintácticas para buscar que las palabras signifiquen otra cosa. Aquí uno se puede topar con un poeta que se preocupa por la existencia, la totalidad, la nada y la muerte. El ritmo y la rima, excesivamente musical siguen apareciendo en estos poemas, así como su juego con las letras de algún nombre, con el fin del que sonido también tenga otro sentido. Como parte de esa preocupación por la existencia, aparecen una serie de aforismos donde el poeta busca responder cuál es el fin de existir en este mundo lleno de deseos que al mismo tiempo son muestra de carencias. Cirlot fue un poeta que, como señala Luis Antonio de Villena en una reseña que hace para “El cultural.es”: “perteneció cronológicamente a la llamada “Primera generación de postguerra” -la de Hierro, Otero, la de García Baena- pero nada tenía que ver con aquellas actitudes plurales, sino era desde su cercanía juvenil al mundo del postismo y a Carlos Edmundo de Ory que al fin lindaba con el surrealismo, una de las grandes fuentes cirlotianas”. Cada uno de los libros ha sido presentado y comentado por sus tres grandes estudiosos: Victoria Cirlot (“Bronwyn”), Enrique Granell (“En la llama”) y Clara Janés (“Del no mundo”).

11 de marzo de 2009

"La Jornada se re-encuentra con el lector"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 11/03/09)

Hace mucho que el periódico La Jornada dejó de parecerme atractivo. Siempre tan tendencioso en su discurso. Siempre tan amigo de los marxistas frustrados del país. Parecía que había de dos moles: los que simpatizaban con la izquierda a ultranza o se sienten intelectuales compran tal periódico, los que no lo compramos, entonces somos derechistas o anti-pensantes, no sé. Esa impresión me daba, me sigue dando.
-
Pero en días recientes he visto gratas sorpresas emanadas de La Jornada. Maravillas librescas y económicas. Un día de esos que uno camina por la calle y se detiene en algún puesto de periódicos a leer como los medios alaban el buen juego del Puebla de la Franja, uno puede esperar enterarse que el dólar ha subido más y más o que comprar euros ya es sueño guajiro, pero toparse con ediciones de Alfaguara a sesenta pesos, esa ¡sí que es noticia! Cortázar, Roa Bastos, Donoso, entre otros a esa módica cantidad, nada despreciable, se agradece. Luego, aparecieron libros de Rius acompañados de una revista al mismo precio: sesenta de los ya devaluados pesos mexicanos.
-
El viernes pasado me llevé la grata sorpresa de encontrar una serie libresca-ajedrecística que busca conmemorar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la revolución. La serie lleva por título “Charlas de café con”. La idea es que el lector sienta que de alguna u otra manera conversará con algunos de los personajes más importantes de nuestras dos revueltas más importantes. Estará compuesta por diecisiete entregas semanales que contienen el librito referente a un personaje histórico, que ha sido novelado o tratado por algún autor de renombre como son: Vicente Quirarte, Raquel Huerta Nava, Ethel Krauze, José Ortiz Monasterio o Pedro Ángel Palou, entre otros; además de ir coleccionando a la par un ajedrez con figuras conmemorativas de la independencia y la revolución, por ejemplo un rey tiene la figura de Hidalgo y el alfil de Morelos.
-
Una colección que se antoja interesante. La primera entrega fue de José María Morelos y Pavón, novelado y adaptado para está edición por Pedro Ángel Palou, que de manera breve le cuenta al lector cómo le vino la idea de escribir una novela sobre Morelos y la búsqueda que le conllevó redactarla.
-
La recomendación está hecha.

5 de marzo de 2009

"La palabra sencilla, como poesía transparente y precisa"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 04/03/09)

“Textofilia” hace su aparición en el ruedo de la edición y la publicación de obras con “Poemas de la mano izquierda” de Luis M. Verdejo, uno de los libros que recientemente salió a la venta.
-
La edición sin duda es preciosa, sencilla, muy bien lograda.
-
Una portada que asemeja o ilustra a los Bambús. Asunto que no resulta gratuito pues a lo largo del poemario el autor hace constante referencia a ellos.
-
El poemario está conformado por cuatro divisiones o partes: Pintores, Frescura, Estas cosas también y Elegías.
-
En cada una de ellas, el lector asiste a un diálogo poético muy intenso y sabroso.
-
Sin usar tantas palabras rebuscadas, Luis M. Verdejo construye un poemario bien logrado. Recurre al uso exacto de imágenes que buscan exigir al lector utilice su imaginación. Un ejemplo puede ser “es terrible saber que:”, poema que aparece dentro de Frescura: la frescura/ la frescura/ la gota de agua/ de lluvia/ llena de luz/ en la hoja e la higuera/ o en un hoja/ más grande/ de planta/ que no conozco/ la frescura de luz/ ya no estará/ cuando nos volvamos/ (si es que nos volvemos)/ a ver// ella/ no estará ya// ya no.
-
La imposibilidad de saber que todo en esta vida suele o parecer ser efímero: los bellos paisajes, las personas que se aman, la naturaleza, al placer de tocar y saborear una fruta, pero también la ubicación del ser con todo lo que le rodea; sentimientos que plasma con asombrosa maestría Luis M. Verdejo.
-
Un poeta que además se dedica al arte plástica. Ha realizado algunas exposiciones como: “Infancias botánicas” junto al japonés Hosumi Masafumi y “Dos de barro” al lado de la escultora Jimena Granados. Actualmente cura la maestría en pintura en la Academia de San Carlos. Estos estudios influyen en que logre crear con poesía que sin duda, parece un cuadro de pintura. Un poeta que dialoga con los pintores y anhela ser parte de los trazos de pintores como Van Gogh o Cézzane. Pintores abre con un poema titulado “Vicent”: si existen los campos/ encendidos/ de Van Gogh/ si están en algún sitio/ quisiera/ caminar en ellos/ adentrarme en su aire/ en su luz// y si existen/ plenos de viento/ de mareas/ ¿existes tú también, / Van Gogh?/ ¿estás/ eres todavía?
-
La poesía y la pintura, son las únicas maneras de plasmar la belleza del mundo. Quizá una de las pocas vías que existen para buscar un diálogo con las generaciones venideras. Una constancia de presencia es este poemario.
-
Habría que agradecerle al poeta la frescura con que construye cada poema y plante cada tema, pues viene a demostrar que no se necesita recurrir a las palabras rebuscadas para construir poesía.

27 de febrero de 2009

"De quimeras y algo más"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 25/02/09)

“El androide y las quimeras”, editado por Páginas de espuma, reciente entrega de Ignacio Padilla, es el segundo volumen de la tetralogía de cuentos: Micropedia.
-
Al libro lo conforman dos partes: “El androide en nueve tiempos” y “Quimeras de tres orillas”.
-
La primera parte contiene los cuentos: “Las Furias de Menlo Park”, “Romanza de la niña y el pterodáctilo”, “Las tres Alicias”, “Pacto de caballeros”, “Las entrañas del Turco”, “Guía de ruso para principiantes”, “Antes del hambre de las hienas”, “Viaje al centro de una chistera” y “Of Mice and Girls”.
-
Mientras que la segunda parte está compuesta por tres cuentos: “Galatea en Brighton”, “Miranda en Chalons”, “Circe en Galápagos”.
-
Los doce relatos, según cuenta Padilla, en las referencias que aparecen en la parte final del libro, tienen una base teórica. A Ignacio sólo le correspondió armar las historias que cada texto exigía.
-
Los cuentos presentados por el ganador del Premio Juan Rulfo 2008 -por su cuento Los anacrónicos-, coinciden en su brevedad, pero también por la maestría con la que atrapa a sus lectores, casi de manera inexplicable.
-
Soy un lector lento. Pensaba leer este libro con calma, un cuento por día, pero cuando empecé a leerlo, me di cuenta, de pronto, que ya había terminado de leer la primera parte en un abrir y cerrar de ojos.
-
A Ignacio Padilla lo caracteriza el manejo de un lenguaje amplio y cuidadoso. Esta no es la excepción. El lector que se topará con un libro que mezcla el estilo borgiano (lo fantástico) con el cortazariano (por aquello de la contundencia aplicada en cada final).
-
Padilla construye un mundo tan real que no parece fantástico. He ahí el don de la verosimilitud. El hecho de imaginarse al autor de las dos Alicias: en el país de las maravillas y a través del espejo, en sus últimos días, desesperado por recomponer su libro y dar paso a una tercera versión de Alicia, es relatado por Ignacio de una manera agraciada que termine creyendo que lo leído era una crónica, cuyo único fin era dar veracidad al acontecimiento.
-
Como bien dice la contraportada del libro, este libro es un catálogo de muñecas, androides, quimeras, de igual forma, creo, de obsesiones y descubrimientos que terminan en: la destrucción y la fatalidad.
-
Cuentos concisos y precisos. Leves y exactos. Redondos. Bellos y envolventes. Una lectura que estoy seguro a más de uno hará pensar y pasar un rato ameno, provechoso.

18 de febrero de 2009

"¡Qué viva el ocio!"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 18/02/09)

No hay fin de semana más saludable para estos días de crisis que el pasado. Aclaro nada tiene que ver con el catorce de febrero. La sanidad de la que hablo me la provocó un par de ensayos demasiado frescos y combativos. El culpable, querido lector y lectora, es Rafael Lemus con su libro “Contra la vida activa” editado por -la desenfadada y bien dirigida- editorial Tumbona. Este libro viene a ser el round (o número) nueve, perteneciente a la colección “versus”. Lemus escribe dos ensayos: “Elogios de las cosas” y “Elogio del aburrimiento”. En ambos textos el nombrado autor invita al lector a reflexionar sobre su situación y contexto actual en el que se encuentra. Le pide unos minutos de su atención para discutir sobre un tema: la búsqueda de una vida feliz, plena. Lo que todo humano desea en esta vida.
-
Pero momento querido lector, nuestro autor en cuestión no receta determinadas fórmulas para alcanzar la meta. Al contrario, combate toda ecuación conocida y sugiere que se despierte a la realidad que rodea y perjudica a cada uno de los humanos que habitan el planeta. Lemus, de manera combativa y amena, apunta que la vida contemporánea es extraña, contradictoria, pues en estos días la felicidad se vende como este asunto de trabajar muchas horas libres para obtener un sueldo “bien merecido”, aunque mal pagado, y así poder comprar artículos diferentes y objetos varios que nos harán la vida más placida. Y sobre todo se busca combatir al ocio (tiempo libre), ya que la nueva visión ve a tal como un mal social.
-
Empero han olvidado que el ocio es saludable, porque es un respiro, una oportunidad para estar con uno mismo, para tirarse en el pasto y gozar de algo natural o simplemente para no hacer nada. Pero eso es insano y criticado. Los padres no pueden ver a sus hijos tirados en la cama un fin de semana, porque, dicen, desperdician su vida. Que mejor deben buscarse algo productivo que hacer como trabajar para obtener algún sueldo y volverse activos socialmente. Sólo así podrán entender lo que es la vida y convivir en ella. Lo cual no está alejado de la realidad. La estabilidad emocional, personal y social se gana trabajando ocho horas diarias en una oficina, soportando malos tratos del patrón; maltratando al cliente; comiendo fast food en el tiempo libre; viboreando al colega del escritorio vecino; llegando a casa fundido a medio comer luego ver las noticias y enterarse que al mundo se lo lleva el carajo. Eso señala Lemus es la calidad de vida que se anhela. Y se anhela, porque se tiene miedo a “no hacer nada”. En ese “no hacer nada” se puede leer un libro, ver una película, hacer el amor, ver la salida del sol en el mar, en fin, captar bellos momentos que podrán dar plenitud a la vida. Sin embargo, eso es no ganar dinero, es perder el tiempo y la vida es corta como para darse ese lujo.
-
Un libro para leer en un rato de inactividad que al menos le arrancará una sonrisa, en el peor de los casos; en el mejor, le dará la esperanza de que aún es tiempo de no malgastar su vida, convirtiéndose en un ente sin ociosidad, como fueron en un inicio los trabajadores de “Metrópolis” (Fritz Lang). Hay que aspirar a la rebelión o la vida que plantea Jean-Pierre Jeunet en su “Amélie”.

12 de febrero de 2009

"Contra la presión, clamo paz"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 11/02/09)

A Pedro Ángel Palou por su presencia constante,
a Roberto Martínez por su consejo y
a Carmen Barranco, por la pasión que le da a mi vida.
--
¿Qué se puede hacer cuando no se tiene una idea? Nada, absolutamente nada. Simplemente la idea se esfumó, como el agua o el tiempo. Un día está y al otro ni su estela se logra ver. Huye sin avisar.
-
A veces la presión, el cambio de vida y ritmo influyen. Quizá la idea se resista al cambio y prefería irse a un lugar donde esté más a gusto, donde la calma impere.
-
Mientras escribo estas líneas tengo en la cabeza la presión de presentar un examen en el área de la lingüística este martes (ayer), luego este miércoles preparar una clase enfocada al razonamiento verbal. Y sólo quisiera gritar, aventar todo y matar a los que me robaron mi vida, mi calma, la escasa sonrisa.
-
Me doy cuenta que el mundo no me gusta. Me daría asco que de grande me termine convirtiendo en todo aquello contra lo que lucho: mochería, extremo catolicismo, falta de credibilidad en el otro, falta de valoración al otro, exigencia desmedida y sin sentido al prójimo y una lista sin fin.
-
Quizá por eso disfruto de ir a la Ciudad de México e inmiscuirme en el metro, único espacio para compartir tu soledad con una inmensa mayoría, pero también es el ínfimo espacio para intentar estar con uno mismo. En Puebla eso es imposible, es tan pequeña que te puedes encontrar a quien menos deseas saludar, nuevamente vuelvo a la escasez de paz. Esta ciudad no es angelical, es demoniaca. Siempre vivir a expensas del qué dirán. No se puede ser porque siempre habrá un contario que nos señale con un mal social.
-
Entre todo este mar, encuentro un aforismo de Juan Eduardo Cirlot que viene en su colección de aforismos “Del no mundo”, el cual titula al libro que fue publicado el año pasado por Siruela.
-
“Nadie, en realidad, puede ayudar. Nadie puede hacer nada por ti, ni en lo esencial ni en lo circunstancial. No debes esperar nada, desear nada, confiar en nada. Tienes, sin embargo, que seguir actuando (pero, progresivamente menos, orientado a lo sólo necesario), porque tu circunstancial lo exige. (Por ahora).”
-
Empero, creo, al final está lo único que alienta mi día, saber que siempre tendré la mano de mi bella, la sonrisa de mi Lilith. Y las letras, la pasión por leer y escribir. El placer de algún día charlar con grandes y cercanos amigos sobre libros, novelistas y poetas.

4 de febrero de 2009

"El “Che” revisitado"-(Columna "El Guardián del diván"-Diario “El Columnista” de Puebla- 04/02/09)

La biografía es un género extraño. Es el puente que une a la Historia con la narrativa. Motivo por el cual considero es difícil escribirla de forma amena, suave, digerible y casi poética. Como es el caso del libro que recientemente publicó Julia Constenla: “Che Guevara. La vida en Juego”, bajo el sello de la editorial Edhasa. Cabe destacar que cada una de sus páginas está hecha de papel couché, lo que embellece la edición.
-
Este libro, que está compuesto por doscientas ochentaiocho páginas escritas con una narrativa encomiable y que van bellamente acompañadas por más de cien fotografías –inéditas algunas, según reza la contraportada del libro-, va llevando al lector por un recorrido que empieza con el nacimiento de este símbolo latinoamericano y termina con la ejecución, fusilamiento que perpetrarán a cobardía los militares de aquél ejército bolivariano el nueve de octubre de mil novecientos sesentaisiete. Hace ya cuarenta dos años.
-
Para el lector que no conoce nada acerca del Fuser (apócope de Furibundo Guevara Serna, como le llamaban sus compañeros de rugby), por desinterés, desidia o flojera, este libro lo iniciará en la vida de dicho personaje de una manera bella y sin complicaciones, mientras que para el seguidor de los pasos que dio nuestro prócer latino, aquí hallará una visión que no juzga ni omite opinión, sólo presenta los acontecimientos conforme sucedieron.
-
El Che que disfruta de pasar ratos amenos con su familia, el Che lector de Kafka, Nietzsche, Faulkner, Freud o Goethe, el Che amante de la poesía, el Che que luchó día a día contra el asma, enfermedad que lo persiguió siempre y el Che apegado a su madre; están retratados aquí.
-
“Che Guevara. La Vida en Juego” es una auténtica radiografía del mito, la leyenda, y la estampa comercial, condiciones que ha obtenido el Che debido a los malentendidos, maledicencias y fanatismos en los que se ha visto envuelto desde su muerte.
-
Un libro que se agradece, pues en tiempos como los que estamos viviendo, donde parece que todo se va al carajo, es bueno revisitar la vida de un personaje que marcó el siglo veinte con cada una de sus acciones poniendo varias veces el dedo en la llaga hasta encontrar la patria o la muerte y nos recuerda que a veces morir por un ideal vale la pena.
----
Nos estamos leyendo la próxima semana, cuando les dé los pormenores acerca de mi visita a la exposición: “Zares. Arte y cultura del Imperio Ruso”, colecciones del Museo Estatal del Ermitage Rusia, que está exhibiéndose en el Museo Nacional de Antropología e Historia.