1 de diciembre de 2010

"Don Alejo y la final del fútbol mexicano"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 01/12/10)

La violencia en México está a la orden del día, al paso que vamos la estaremos convirtiendo en patrimonio mexicano. Lejos quedaron los días de paz y calma en muchas partes del país. Cuando uno revisa los diarios, deja de ser noticia enterarse que mataron a alguien en alguna parte del norte del país.

Por las noticias nos hemos enterado como las personas huyen de sus ciudades, ya por miedo o por las amenazas efectuadas el crimen organizado. Muchos de nuestros paisanos han optado por abandonar sus casas con absoluta resignación, llevándose lo más valioso: la vida, empero dejando aquél patrimonio qué sepa Dios cuánto tardaron en formarlo. ¿Y las autoridades?, bien gracias. Bajo esta misma estela nació el único y verdadero héroe en fechas recientes, Milenio lo denomino como el héroe que necesitaba el Bicentenario para valer la pena: Don Alejo Garza Tamez. Tenía 77 años, era originario de Ciudad Victoria, Tamaulipas; ante la amenaza de que le iban a arrebatar sus pertenencias, decidió defenderlas al más puro estilo de un mítico personaje de Hollywood. Nuestro nuevo héroe, dicen las diversas narraciones, colocó varias armas en cada una de las ventanas de su casa y en cuanto llegaron los sicarios los recibió a balazos, matando a cuatro, mientras que otros dos huyeron. Don Alejo ya cuenta con un corrido, causó entusiasmo en las redes sociales y ha sido tema de muchos columnistas destacados. Sin embargo, es una noticia que debería preocuparnos, alarmarnos e invitarnos a tomar cartas en el asunto. Ya en el DF lo están haciendo, recientemente una asociación civil ha desplegado mantas, con el fin de buscar la unión ciudadana ante la desprotección gubernamental; asunto que ha sufrido la censura del gobierno capitalino, so pretexto de mantener el orden. ¡Lo que faltaba!

Por donde quiera que se volteé la violencia empieza a ser nuestro pan de cada día. Las ocasiones para celebrar son pocas. En este momento, México cuenta con dos motivos para estar de fiesta, la primera tiene que ver con la realización de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la más importante en el mundo de habla hispana. Que los libros sean motivo de reunión de millares de gente, entre escritores, lectores y editores, debe ser razón para festejar siempre. El otro, quizá más banal y muy efímero, es la final de fútbol mexicana; más allá de los equipos que participan, lo importante es que por una semana la gente de Monterrey y Torreón podrán olvidarse de la violencia que los aqueja para celebrar la posibilidad de ver a su equipo campeón.

Es una pena que los mexicanos tengamos que agarrarnos de cosas tan efímeras, como la final del fútbol, para olvidarnos de la realidad y es de preocuparse que tomar justicia por cuenta propia parezca ser el mensaje del heroísmo de Don Alejo.

Avisos parroquiales

El próximo jueves 9 de diciembre del presente año, a las 7:00 PM, Agustín Ramos estará en Profética, casa de lectura, para presentar su más reciente novela “Olvidar el futuro”; lo acompañarán Miguel Maldonado, Gerardo Arturo Zepeda Ordorica y Moisés Ramos Rodríguez. Invitan: Tusquets editores, Profética y la Fuga Literaria.

¡Los esperamos!

24 de noviembre de 2010

"El terremoto que olvido el arte"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 24/11/10)

Desde tiempos inmemoriales, el arte ha estado relacionado ampliamente con la humanidad. Es por eso que cada hombre que ha habitado la tierra en las distintas épocas, ha tenido la necesidad de dejar alguna huella o testimonio, como constancia de su paso por la vida. Gracias a esta hambre de expresión y ubicuidad, hemos podido enterarnos desde: la desaparición de culturas enteras, el sufrimiento causado por alguna conquista, hasta la lucha contra epidemias, buscando, quizás, heredar una reflexión o un mensaje para las nuevas generaciones.

Gracias a muchas expresiones artísticas, los historiadores han podido rellenar algunos huecos, que el discurso histórico no ha logrado. Lo anterior, es una relación que al autor de la generación del Crack: Ignacio Padilla, le interesa ahondar en su ensayo “Arte y olvido del terremoto” (Almadía, 2010) - galardonado con el Premio Luis Cardoza y Aragón de Artes Plásticas 2008-, cuya intención es buscar esa correspondencia entre arte, catástrofe y pérdida causadas por el terremoto del 19 de septiembre de 1985. Para ello, busca responder: ¿qué queda de aquel desastre en la conciencia colectiva de una sociedad que, por otra parte, insiste en no olvidar el 2 de octubre o la crisis de 1994?, ¿puede decirse que hubo un arte de los sismos?, ¿cuáles son las asignaturas pendientes de nuestra memoria colectiva, que tocaría resolver a las artes?

Ignacio Padilla lleva al lector a una reflexión amplia y exhaustiva, sobre la verdadera aportación o no que en su momento pudieron tener diferentes artistas como: Gabriel Orozco, Mauricio Maillé, Sergio Toledano, Rubén Ortiz, Ulf Rollof, Eloy Tarcisio, Antonio Luquín, Germán Venegas, Enrique Metinides; o colectivos artísticos como: la Compañía de Luz y Fuerza y el Semefo. Para lograr que este ahondar parezca sencillo, recurre a un lenguaje ameno, de tal forma que el ensayo logra mezclar el argumento con el estilo narrativo de un cuento o una novela.

“Arte y olvido del terremoto” logra explicar y establecer los resultados que la sociedad ha sufrido al no saber nombrar y cuestionar, en tiempo y forma, las heridas causadas por el terremoto; al mismo tiempo que expone las responsabilidades que comparten los medios de comunicación masiva junto con el arte, respecto a la amnesia colectiva que se tiene del temblor.

Avisos parroquiales

Dentro del programa de la FIL-G, Sergio Pitol y su “Autobiografía soterrada” harán acto de presencia el 28 de noviembre a las 200:00 horas en compañía de Martín Solares; el 1 de diciembre a las 19:00 horas Pedro Ángel Palou presentará “Pobre patria mía”, lo acompañara Paul Garner –el biógrafo de Porfirio Díaz-; el jueves 2 de diciembre a las 12:00 horas el poeta poblano Miguel Maldonado presentará su poemario “Los buenos oficios. Responso a Los demonios y los días de Rubén Bonifaz Nuño”, lo presentarán Pedro Ángel Palou, Rodolfo Mendoza y Víctor Ortiz; este mismo día a las 13:30 horas se presentará Uni-Diversidad, la revista de Pensamiento y Difusión cultura de la BUAP, ya con dos números en existencia, dicho evento estará a cargo de Pedro Ángel Palou; e Ignacio Padilla presentará “La isla de las tribus perdidas el 3 de diciembre a las 20:00 horas, al lado de Ana Clavel.

17 de noviembre de 2010

"Vida + Fútbol + Literatura = Vladimir Dimitrijević"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 17/11/10)

La relación entre fútbol y literatura para muchos puede resultar extraña, pero otros ya la vemos como cotidiana. Los mejores ejemplos en México de dicha relación son: Juan Villoro, Rafael Pérez Gay; a nivel Latinoamérica tenemos a: Andrés Neuman y Eduardo Galeno; por nombrar algunos.

A mis manos ha llegado la segunda edición de: “La vida es un balón redondo” de Vladimir Dimitrijević (Sexto Piso, 2010), un libro exquisito para todo aquél lector que tenga como pasiones vitales al fútbol y a la literatura.

A lo largo de ciento treintaisiete páginas, el autor ofrece una hermosa y dinámica disertación sobre la importancia que tiene en su vida el fútbol y cómo ésta comparte símiles con las formas de vivir la literatura. Vladimir ofrece unas comparaciones interesantes entre escritores y directores técnicos, entre cualidades poéticas y la existencia de los cracks del fútbol. Sin embargo, no es un texto romántico donde el autor sólo se dediqué a plasmar las virtudes del fútbol y sus semejanzas con la literatura; también retrata las grandes afectaciones, para bien y para mal que este deporte ha sufrido con la incursión de tecnologías y la inyección de fuertes economías, gracias a las monstruosas publicidades; desde la implementación de slogans en las playeras de fútbol, quitándoles elegancia; hasta la aparición de cánones de lo “futbolísticamente correcto” y la “esclerosis democrática”, que da como resultado: un cierto temor a no triunfar que ha inundado el fútbol a nivel mundial, cambiando así los juicios y la estética futbolística. Ahora es raro ver marcadores abultados y en cambio se ven partidos donde la diferencia entre el ganador y el perdedor es de un gol.

Sin duda, una amplia metáfora de la vida futbolísticamente literaria.

“La vida es un balón redondo” más que ser una serie de ensayos ortodoxa, es una serie de conversaciones amenas e íntimas , donde el autor quiere hablar con el “otro” acerca de lo mucho que extraña el fútbol, pues una lesión le arrebato la posibilidad de llegar a ser un futbolista profesional. Es, de igual forma, una invitación a no perder la pasión por la vida y por los sueños que uno va teniendo desde pequeño y que no siempre se cumplen.

Avisos parroquiales

Ya está circulando el número 111 de la revista Dosfilos, cuyos principales atractivos son las apariciones de las plumas de Guillermo Samperio con su texto “El amplio y breve oficio de la escritura” y una breve muestra poética de Pedro Ángel Palou, poemas que son parte de su “Catálogo de las aves”, publicado recientemente por el Gobierno del Estado de Zacatecas.

Y pronto saldrá el segundo número de la revista Uni-Diversidad, espérenla.

10 de noviembre de 2010

"¿Cómo se consigue perdurar?"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 10/11/10)

Todo escritor aspira a la inmortalidad, a ese ser recordado por sus lectores, empero ¿por qué ciertos escritores son más recordados que otros? y sobre todo: ¿a qué se debe que Borges se haya inmortalizado más en la memoria de muchos lectores que Alfonso Reyes, a pesar de que el primero vio al segundo como un gran maestro? Preguntas básicas que Hugo Hiriart se hace y comparte con el lector. Cuestionamientos que dan origen a su más reciente libro: El arte de perdurar, publicado por Almadía, dentro de su colección de ensayos: Estuario.

Este libro está compuesto por dos preciosos ensayos: “El arte de perdurar” y “La luz perfecta”. El primero explica magistral y didácticamente –siempre a modo de conversación- las amplias diferencias que existen entre Borges y Reyes. Primero, empieza por definir -con exactitud de cirujano-, el estilo que caracteriza a Reyes, para después confrontarlo con la amplia producción literaria de Borges, especialmente con su prosa ensayística, y termina por enfrentar a estos dos escritores con George Orwell, otro prolífico escritor. La finalidad: encontrar los cómos y los por qué de la perdurabilidad de estos escritores ante el lector. Un análisis donde más que el talento, a Hiriart le interesa ahondar en el recurso. En el segundo ensayo, aplica el mismo argumento que en el anterior, pero ahora con los pintores famosos: Rubens y Velázquez, al mismo tiempo que da lugar a los autorretratos de escritores famosos, proponiendo así una búsqueda donde el centro sea encontrar la perdurabilidad de la creación artística.

Un par de ensayos sumamente ricos, quizá el primero sea más lúcido que el segundo y menos complejo. El primer ensayo a pesar de ser más extenso, tiene un lenguaje más liviano y una prosa más ágil. Sin embargo, el conjunto es extraordinario pues logra hacer que ambos ensayos converjan en uno.

Debo confesar que es la primera vez que leo a Hugo Hiriat y mi encuentro con dicho escritor ha sido ameno. Un libro que me dejo con ganas de leerle más seguido. Una recomendación que tengo que agradecer al amigo Javier Aranda Luna, una razón más para que corran por el libro y lo disfruten, sin duda, les ayudará a entender por qué unos escritores tienen más reconocimiento que otros.

27 de octubre de 2010

"El ensayo hecho poesía"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 27/10/10)

Belleza narrativa, palabras exactas y levedad en la forma de escribir, son algunas de las características que posee esta colección de ensayos: “Papeles falsos” de Valeria Luiselli (Sexto Piso, 2010); particularidades que, según Ítalo Calvino, la buena literatura debería tener.

A lo largo de 106 páginas la autora lleva al lector por un mar de reflexiones citadinas y muy personales, que van desde el placer de andar en bicicleta por las calles del Distrito Federal hasta la posible relevancia o no, de los relingos en los paisajes urbanos de la ciudad de México. Cavilaciones cuya ilación va acompañada de una tremenda reflexión sobre algunos autores como Brodsky, T. S. Eliot o Gilberto Owen.

“Papeles falsos” es la opera prima de la autora y sin lugar a dudas, un excelente libro, el cual recurre a explicar ideas complejas utilizando metáforas sencillas, lo que le permite hablar de cualquier tema -sin aparente similitud-, y que encuadre perfectamente con la literatura, con la vida misma.

Cada frase es una bomba, cada texto una batalla y el libro una guerra ganada.

Gracias a su grandioso estilo, Valeria invita a lector a sentarse con ella dentro de un panteón para tan sólo leer en paz mientras espera la hora para encontrarse con su cita; también con ella el lector logrará pensar y sufrir en la búsqueda que emprende para encontrar el significado de la palabra saudade.

Cada reflexión es como una invitación a mudarse de casa, revisitar los libros leídos años atrás, inclusive a ponerles notas a cada uno de ellos, a subrayarlos; para dentro de unos años preguntarnos el por qué de esa nota o remarcación.

“Papeles falsos” es un libro descarado y transparente; son los auténticos y claros pensamientos que tanto acongojaron, quizá lo sigan haciendo, a Valeria Luiselli. Esta reunión de textos es una clara invitación a sostener una conversación a distancia con la autora.

“Papeles falsos” tal vez sea la distribución de silencios y vacíos que conforman a Valeria, empero, lo más seguro es que sean una serie de excavaciones profundas, cuyo objetivo era escribir por escribir y al final Valeria se encontró y nosotros con ella.

A partir de hoy, probablemente, me anime a señalar las frases que me gusten de cada libro que vaya leyendo. Mientras lo reflexiono, lo invito a que se deje llevar por la prosa ensayística de Valeria, que más bien parece un gran argumento narrativo-poético.

20 de octubre de 2010

"La era del amor mercantil"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 20/10/10)

Establecer una relación entre amor y capitalismo, no sólo suena descabellado; se escucha ofensivo. Sin embargo, Eloy Fernández Porta, a lo largo de 364 páginas demuestra de manera contundente que están más que enlazados.

El presente libro obtuvo el cotizado y destacado Premio Anagrama de Ensayo 2010 en su edición número 37 y parece bajo la colección Argumentos de Anagrama, fundada y aún dirigida por el connotado Jorge Herralde.

El lector se enfrentará ante un ensayo de corte sociológico, perfectamente documentado y con una estructura novedosa, el cual irá explicando cómo se construye la relación amor-dinero y usa como punto de partida un anuncio de la empresa Cash-Converter, donde puede leerse: “¿Tu novi@ te ha puesto los cuernos? Véngate vendiéndonos los `regalitos´ que te hizo”. Y es a partir de este ejemplo que el autor explica cómo el amor es el producto más efectivo en el mundo de los negocios, pues se pueden sacar ganancias con las pérdidas amorosas y, obvio, con los procesos románticos. Dicho de otra forma, al existir toda una serie de corporaciones, imágenes y medios que van produciendo y dándole forma al amor y su entorno, la sociedad está asistiendo o siendo parte de un “Mercado Afectivo”, probablemente sin darse cuenta de ello. Un “Mercado Afectivo” donde las pasiones se han vuelto moneda de cambio y abandonaron su expresión íntima, pues ahora gracias a diversos instrumentos digitales, informativos y financieros ha transformado su identidad individual o dual, para configurarse como una identidad hiperconectiva. A lo largo de este ensayo, el autor va intercalando poemas, canciones, sátiras y un relato de crítica ficción, que se sitúa en el año 2040, donde el “Mercado Afectivo” se derrumbará.

“Eros” no es un ensayo sencillo de leer, debido a la mezcla que hace entre ficción y argumento. Exige demasiada atención a lector, es un libro celoso que no permite compartir espacio y tiempo con otras lecturas.

Un libro de amplio interés para aquellos que se animen a explorar el tema del amor, desde un punto de vista social y económico.

13 de octubre de 2010

"Dos novelas para pasar el rato"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 13/10/10)

En pasado reciente, mientras daba clases a mis alumnos de preparatoria del Instituto Covadonga, discutíamos sobre ¿qué puede considerarse como literatura de arte mayor y qué no? Una de las principales herramientas es el canon, -entendido como la vara de medición en los ámbitos del arte y la cultura-, dicho canon siempre está en una constante búsqueda estética, la cual pretende que cada obra cuente con un buen contenido o fondo (ideas) y una forma (estilo, estructura, discurso). Por supuesto, no deben olvidarse las novelas que la mayoría de críticos coincide en denominar como las “novelas, cuentos, ensayos o poemas dignos” de ser considerados como las “obras”.

En gustos se rompen géneros y necesidades también. Hay momentos en que uno puede cansarse de la “literatura seria” y necesite un descanso. Buena opción puede ser recurrir a las novelas consideradas como Best Sellers, siempre por encima de los libros de superación personal. Al menos existe un esfuerzo por buscar contar y sostener una historia, cuyo fin primordial es la de atrapar al lector.

“Amores virtuales” de Marina Castañeda (Plaza Janés, 2010) a través de una prosa sencilla que no se mete en demasiadas complicaciones literarias y a lo largo de 373 páginas, la autora cuenta la historia del Dr. Ulises Blanco, reconocido psiquiatra, que empieza a cuestionar su vida y sentido profesional, gracias a unos correos electrónicos que recibe de forma anónima. Es a través de la lectura de diversos correos electrónicos y de un sumergimiento en el ciberespacio que dicho Doctor descubre el sentido de su vida. Una novela donde el Doctor comparte escena con los personajes y donde el universo narrativo es el mundo virtual.

La otra novela que puede entrar en este rango es “Álbum de bodas” Nora Roberts (Plaza Janés, 2010). La autora número uno en ventas según el New York Times, inicia con esta novela su serie “Cuatro bodas”. Al igual, que la obra antes mencionada, ésta tampoco se mete en camisa de once varas, sólo se dedica a contar una historia y en comparación con la anterior, la calidad narrativa es mejor y la trama suena más interesante. Aquí se cuenta la historia de cuatro mujeres: Parker, Laurel, Emmaline y Mackensie, que han estado unidas desde la infancia donde to

do era diversión, ahora se han convertido en mujeres sensuales, divertidas e independientes y han montado una empresa que se dedica a convertir las bodas en el mejor momento de la vida. Mujeres que andan en busca del amor y que esperan encontrarlo en alguna de las tantas bodas que organizan, como le sucede a Mackensie, quien se topa con un chico de metro noventa, mientras grababa una de ellas. A partir de aquí su historia cambiará.

Ambas novelas están, sin duda, dirigidas para aquellos lectores o lectoras que buscan historias típicas de amor. No son las “grandes novelas” ni las pongo por encima de Harry Potter, pero sí las preferiría en lugar de Paulo Coelho o Stephen Meyer.

7 de octubre de 2010

"De rudos y técnicos"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 07/10/10)

Mucho se ha dicho acerca de la Lucha Libre: que si es un circo, que si los golpes son de verdad, que si está arreglado, que no son deportistas. Dichas opiniones tienen cierto valor. Sin embargo, la mejor manera de comprender, analizar y verificar cualquier versión y opinión alrededor de este deporte, es asistiendo.

Después de un año regrese a la Arena Puebla –acompañado de Carolina, mi hermosa Kurá-, para disfrutar de una función de Lucha Libre, cuya cartelera anunciaba en su semifinal a Rush, Máximo y Valiente del bando técnico; mientras que la tercia ruda estaba conformada por Averno, Mephisto y Ephesto. Por otro lado, la lucha estelar advertía la presencia de Místico, La Máscara y Máscara Dorada en contra de los Guerreros de la Atlántida: Atlantis y Último Guerrero, al lado del "Rey del Guaguanco": Mr. Niebla. La cita como de costumbre era a las nueve de la noche en punto.

Por motivos económicos, decidimos que el mejor lugar era ir a la zona de balcón, estando dentro de la Arena Puebla, elegimos en pro de una mayor visión y diversión sentarnos en el área donde se ubica la porra ruda. Ahí las pasiones salieron a flote y la seriedad de cada día quedo en el olvido. Ambos necesitábamos liberar adrenalina y gritar lo que hace mucho no gritábamos. De nuestras bocas emergían diversos gritos, desde mentadas de madre hasta porras rudas.

Asistir a la Lucha Libre es presenciar un teatro enorme donde luchadores y afición se conjugan para ofrecer una gran comedia. Ahí uno puede toparse con mujeres y hombres de todos colores y clases; acuden los trajeados, los malolientes, los pandrosos, los fresas, los comunes. No hay distingo de nada, durante las dos horas que dura la función todos se confunden y se transforman con el fin de sacar a flote aquél ente vulgar y corriente que está escondido en espera de encontrar el mejor lugar para mostrarse; la Lucha Libre es la zona indicada, pues aquí no interesa otra cosa que interpretar de la mejor forma posible el papel de rudo o técnico. A nosotros nos gusta el papel de rudos, pues este bando no basa su triunfo en la aprobación de una autoridad, (referí) ellos se generan las opciones: el triunfo legal o el triunfo ilegal, cuyo principal motor es humillar a cualquiera de los luchadores del bando técnico.

La Lucha Libre es un espectáculo como cualquier otro, donde probablemente el triunfo de determinado bando esté pactado con anterioridad; aunque se diferencia de los demás por la enorme preparación tanto deportiva como actoral; ya que los golpes son reales, pero, sin duda alguna, saben dónde y cómo pegarse. Tan reales son los golpes como los lances que las lesiones o la muerte durante la pelea son opciones contempladas por cada uno de los participantes.

No hay mejor forma de lograr una catarsis perfecta que la Lucha Libre y no existe mejor ruda, que además sea bonita, que Carolina. Y no conozco mayor poesía deportiva que la emergida por cada una de las porras, ya ruda, ya técnica.

¡Arriba los Guerreros de la Atlántida! y a quien no le parezca que vaya y que chi…y que chi… y que chiquitibum a la bin bon ba, ¡Rudos, Rudos, Rudos; rra, rra!

29 de septiembre de 2010

"El exilio mexicano en tres tiempos"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 29/09/10)

Quemar las naves es un signo de madurez, dicen, pero no siempre es una decisión que se tome por cuenta propia, algunas veces las circunstancias y el entorno invitan a huir del lugar de origen; otras la necesidad se convierte en la madre de las acciones y otras la presión por dejar de hacer y ser lo que otros quieren incita a fugarse de todo aquello que se conoce por mundo. Son algunos de los temas abordados en la novela –la tercera en su carrera novelística- “Por cielo, mar y tierra” de Ximena Sánchez Echenique, publicada por Tusquets en su colección Andanzas.

La novela cuenta la historias de tres personajes: Porfirio Díaz, Alfredo Palacios y Benigno Silva. Relatos cuyo vaso comunicante es el abandono de la tierra que los vio nacer y crecer: la Nueva República. El primero abandona México a bordo del célebre barco Ypiranga y ahí tendrá una serie de reflexiones en torno al país que deja y en lo que espera éste se convierta; el segundo es un joven clasemediero, cuya única preocupación ha sido saber qué ropa ponerse, pues a pesar de su rebeldía todo lo han decidido sus padres por él; que ha terminado su carrera universitaria y se propone estudiar su maestría en el “Viejo mundo”; y el tercero es un humilde padre de familia oaxaqueño que va sobreviviendo apenas en el día a día, para mantener a su familia: una esposa y una hija, cansado de eso decide que tiene que buscar algo mejor en el “Otro lado”, y así poder ofrecerles algo más digno.

El exilio como motor para el crecimiento y la reflexión; la partida del lugar de nacimiento como búsqueda de las respuestas a esas preguntas que no dejan conciliar el sueño; parecen ser algunas de las certezas que la novela de Ximena Sánchez Echenique busca ofrecer al lector. Las historias de esta novela se van alternando para hacer más ágil y amena su lectura; las cuales se cuentan desde la segunda voz, cuya intención pareciera sentenciar la vida de estos personajes y cuestionarlos en cada una de sus acciones y pensamientos; al mismo tiempo que confronta al lector pues lo hace partícipe de la novela al optar por este estilo de narración.

Ximena Sánchez Echenique es licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UNAM y aspirante a maestra en Letras Latinoamericanas por la misma casa de estudios. Se desempeña como ensayista y novelista, a lo largo de su carrera ha colaborado en las revistas La experiencia literaria, Luna Córnea y en obras como “Literatura, memoria e imaginación en América Latina. Algunos derroteros de su representación a través de la oralidad y la escritura” (2006). “Sobre todas las cosas” (2004) –su opera prima-, la hizo acreedora al Premio Internacional de Narrativa Ignacio Manuel Altamirano 2003.

“Por cielo, mar y tierra” es una novela que invita al lector a reflexionar sobre las razones por las cuales tantos y tantos se ven obligados a dejar México. Y que junto con sus obras dos novelas: “Sobre todas las cosas” y “El ombligo del dragón”, según en una entrevista ofrecida por la autora para Milenio diario, conforma una trilogía que explica: “porque los personajes depositan su historia en los objetos que les rodean, y se aferran a los objetos porque piensan que contienen su identidad. Ése es el motivo por el que, hasta cierto punto, fracasan: porque no están a tiempo de recapacitar y generar vínculos con las personas”.

Invitación

Este viernes 1 de octubre estará Guillermo Samperio presentando sus tres novelas históricas juveniles: “Hidalgo”, “Morelos” y “Juárez”, publicadas por Ediciones B. El evento se realizará dentro de las instalaciones del Colegio Woodcock a la 1:00 PM.

22 de septiembre de 2010

"Para reírse del Bicentenario"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 22/09/10)

Dicen que la mejor medicina es la risa. De ser así, Trino es el doctor que les recomiendo visitar para curarse de la enfermedad llamada: bicentenario.

Con un gran humor y a través de la tira cómica, Trino decide ofrecer al lector una variante de la “Historia Patria” y quitarle toda esa carga simbólica, para desmitificarla y contextualizarla con los tiempos que nos encontramos viviendo. Hidalgo, Allende Zapata, entre otros, serán los próceres que protagonizan la mayoría de estas tiras y el lector los verá llevando a cabo sus respectivas guerras utilizando diversas herramientas como el Facebook o el BlackBerry; etc. ¿Se imagina alguna de estas célebres batallas si en sus tiempos hubieran tenido dichas herramientas tanto sociales como tecnológicas? Pues Trino lo hace posible de manera inteligente, verosímil y entretenida.

Obviamente, no es un libro que busqué acomodarse como un testimonio fiel u ofrezca una postura científica e histórica de dichos acontecimientos, pero sí puede considerarse como un libro lúdico para las nuevas generaciones y así otorgarles la oportunidad de acercarse a la historia sin tanto formalismo, que le pierdan un poco el respeto, para después ya intentar entenderla sin los candados educativos que vienen arrastrando desde la primaria.

A lo largo de 107 páginas Trino no sólo busca hacer pasar al lector un rato ameno en su encuentro con la Historia, también es una crítica audaz de lo inútil de estas celebraciones, porque antes habría que resolver muchas cosas: el empleo, la violencia en la mayoría de los Estados del país y la falta de espacios para el desarrollo de los jóvenes de hoy.

Historias desconocidas de la Independencia y la Revolución ha sido editada por Tusquets y es una propuesta que busca anclarse tanto el público juvenil como en el adulto.

Sin duda, es una lectura que no debe dejar pasar y una mejor manera de seguir festejando a México.

8 de septiembre de 2010

"Una perra novela"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 08/09/10)

A mi Kurá hermosa, porque gracias a ti llegué a Laurie.

Una premisa podría decir que un libro escrito por algún actor, actriz o personaje de televisión, es un riesgo alto y nada recomendable.

Afortunadamente, en este caso, el de Huhg Laurie, la cosa es distinta. Laurie está más allá de la súper famosa serie Dr. House. Durante su estancia en la Universidad de Cambridge, Laurie participó en diversas obras de teatro al lado de Emma Thompson y Stephen Fry; en 1981 gracias a una de sus actuaciones obtuvo el Perrier Award. Además de actor se ha ganado la vida como director, músico y escritor, su segunda novela recientemente terminada es The Paper Soldier.

The gun seller publicada por su autor en 1996, llega a los lectores hispanoamericanos gracias a la traducción realizada por Alberto Coscarelli en 2006 con el título de Un noche de perros y fue publicada en ese mismo año por la editorial Planeta. Sólo que su difusión en México ha sido reciente.

Thomas Lang -personaje principal de la novela- un ex-policía es ahora un asesino a sueldo que extrañamente tiene demasiados escrúpulos. Un día cualquiera como todos en su vida, recibe la visita en un alto empresario para ofrecerle un jugoso negocio: matar a Alexander Woolf, un gran empresario norteamericano con negocios tanto en Inglaterra como en Escocia, empero nuestro personaje rechaza la oferta y decide que lo mejor sería avisar al candidato a ser asesinado del riesgo que corre. En el camino, no sólo se involucrará más y más con aquello de lo que pensaba huir, se percatará de una tremenda red de corrupción, mentiras y demasiada violencia, obligándolo a eliminar a unas cuantas cabezas, que en el camino ya no sabe realmente cuál era el objetivo de todo esto y para quién está trabajando, lo que sí tiene claro es que las femmes fatales son las dueñas de su vida y corazón.

Debo decir que Un noche de perros de Laurie no es la “obra” de las obras, pero sí está perfectamente lograda. Laurie logra escribir una excelente novela, ubicada dentro del género negro y llena de un exquisito humor ácido, cabalmente trabajado. Una novela que sin duda, sale bien librada y que los hará pasar un buen rato.

Quizá el problema mayor de Laurie sea la serie de Dr. House, pues para los que saben no es secreto que el personaje de la serie tiene muchas adaptaciones a la personalidad del actor y sin duda, el protagonista de la novela tiene muchas referencias a la personalidad del mismo Laurie.

Ampliamente recomendable para descansar de los grandes escritores y leer una buena novela que puede hacer al lector respirar otros aires, que a diferencia de novelas que prometen mucho –léase Allende o Mastretta-, la de Laurie dejará a cualquiera con ganas de esperar su próximo libro.

1 de septiembre de 2010

"La Castañeda, el testimonio de la locura"-(Columna El Guardián del diván-Diario El Columnista 01/09/10)

Con gran atino, la editorial Tusquets ha sacado una colección Centenarios, donde se engloban una serie de ensayos y novelas que buscan abrir una discusión alterna a la planteada por el discurso oficial. Y dentro de esta colección que aparece el libro más reciente de Cristina Rivera Garza: La Castañeda. Narrativas dolientes desde el manicomio general, México, 1910-1930, un ensayo netamente histórico, pero con una narrativa completamente literaria.

Conformando por 264 páginas, este libro que antes fue la tesis tanto de Maestría como de Doctorado de la autora; cuenta el proceso de conformación del célebre nosocomio psiquiátrico La Castañeda, el cual iniciara su vida pública en medio de las celebraciones del centenario de la Independencia de México, inaugurado el 1ero de septiembre de 1910, hospital era una de las tantas representaciones que dentro régimen porfirista se alzaban como símbolo de progreso y modernidad.

Con soltura y sin la pesadez de un texto histórico Rivera Garza va llevando al lector por cada uno de los pabellones, pasillos, talleres y jardines que constituyeron a la clínica. Bien documentado y respaldado en teorías tanto psiquiátricas como en las memorias que diversos investigadores han aportado alrededor del propio lugar, Rivera Garza va desglosando cada uno de los aspectos que hicieron posible la existencia de este hospital, tan afortunada en sus inicios y accidentada en sus finales, el libro va explicando cómo se escogían a los internos y doctores, bajo qué condiciones se trabajaba y se era ingresado a dicho lugar; de igual forma los procedimientos bajo los cuales se dictaminaban ciertas enfermedades y el porqué de la distribución y división de los pasillos, donde eran ubicados los pacientes. Libro que evidencia las innumerables buenas intenciones que se tenían, sin embargo eran más las carencias para entender, interpretar, registrar y atender cada uno de los casos. De forma tal, que La Castañeda durante sus 58 años de existencia fue un hospital, un lugar de cobijo, una semi-cárcel y un asilo.

La Castañeda. Narrativas dolientes desde el manicomio general, México, 1910-1930, es al fin, un testimonio de cada las conversaciones e historias que tuvieron vida dentro de este lugar. Es también un libro que invita a regresar a otro: Nadie me verá llorar, la novela hermana de este ensayo histórico, cuyo personaje principal es una de las habitantes de este lugar: M. Burgos.

Un libro que también es una clara crítica la incapacidad de reacción que se ha tenido a lo largo de los años ante los avances y necesidades de una sociedad, pues al parecer en México es común hacer las cosas sin calibrar sus alcances y carencias.

Invitación

El jueves 2 de septiembre Cristina Rivera Garza recibirá a las 6:00 PM la copia de la Cédula Real en el Ayuntamiento de Puebla y a las 7:00 PM presentará La Castañeda. Narrativas dolientes desde el manicomio general, México, 1910-1930 en Profética, casa de la lectura. La acompañan Juan Carlos Canales, Miguel Maldonado y Alejandro Badillo.