21 de diciembre de 2014

El retorno a la esencia vital: la imaginación-(Sexenio-Puebla 09/02/14)

De unos años para acá me he vuelto lector de libros infantiles.

Aún no sé por qué.

A veces estos libros me sorprenden más que los escritos por y para adultos.

Pocos escritores son capaces de contar historias verosímiles y con temáticas actuales e interesantes para los niños.

Pocos libros infantiles resultan ser un reto para su imaginación.

Casi ningún adulto ha logrado comprender que el niño no es tonto y es capaz de procesar muchas cosas. Sólo hay que encontrar el cómo.

Sexto piso no sólo ha innovado al presentarnos autores poco publicados y leídos en México, también se ha preocupado por cautivar al lector infantil y juvenil creando una colección sumamente cuidada tanto en su temática como en su diseño.

Como si fuera un juguete (Sexto piso, 2013) de Jorge Luján es una mezcla perfecta entre la poesía y el aforismo, donde lo que importa es la sensación que cada sentencia pueda generar en el niño. Es una extraña complicidad entre autor y lector, aquí sólo se dan pequeños indicios y al niño le tocará echar mano de su capacidad imaginativa. Los dibujos de Morteza Zahedi serán el refuerzo y/o complemento que el niño necesitará para tener un satisfactorio viaje a lo más íntimo de su ser.

Es una poética invitación a ver al libro como un juguete, como una herramienta para viajar tan lejos como el niño quiera y a interactuar con dicho objeto de similar forma como lo hace con los muñecos de acción.


Mientras que para el adulto, este libro representa el retorno a uno de los elementos más esenciales de la infancia: la capacidad de imaginar, sin necesitar muchos detalles para construir una historia.