14 de febrero de 2012

La vuelta de tuerca-(Sexenio-Puebla 06/02/12)

Curioso les parecerá a algunos lectores que una de mis recientes lecturas sea La vuelta de tuerca de Henry James, pues dicho libro es considerado como un “clásico de la literatura universal y un imprescindible” para cualquier estudiante de letras.

Sin embargo, siempre me consideré un estudiante atípico en comparación con mis compañeros de generación y me asumo un lector “raro”.

Mientras unos van por la vida leyendo “las obras clásicas”, yo opté -desde hace muchos años- por leer a los autores vivos antes que los muertos, la razón es simple y sencilla: la posibilidad de conseguir un diálogo con el escritor y así tener la oportunidad de intercambiar impresiones. Esto propicio que mientras algunos de mis compañeros seguían armando sendas reverencias al Boom latinoamericano, yo comenzaba a tener entre mis lecturas a: Cristina Rivera Garza, Bolaño, Pitol, Tabucchi, Calvino, Xavier Velasco, la generación del Crack, Cirlot; entre otros. Ahora, lejano de toda opinión académica y cercano a la pasión literaria que ciertos autores “clásicos” provocaron en escritores vivos como Sergio Pitol es que me acerco a esos “libros obligatorios e imprescindibles”.

Leer a Henry James ha sido una gran experiencia, el primer acercamiento que tuve fue con Washington Square y ahora La vuelta de tuerca se convierte en el segundo enfrentamiento literario con James. Lecturas que fueron posibles gracias a las cuidadosas y precisas traducciones realizadas por Sergio Pitol; hoy reunidas bajo la colección Sergio Pitol traductor.

La grandeza de James es amplia e indiscutible.

Sin duda, lo que más me ha maravillado de su escritura es la capacidad con que recrea los ambientes y logra crear la atmósfera necesaria para que el lector se adentre en la historia, de tal forma que lo convierte en un fidedigno observador de la historia. De igual forma, la habilidad para lograr que una historia sencilla, sin tantos vericuetos, se convierta en una narración que atrapa y entretiene.

Por supuesto las traducciones de Pitol son bellas. Quien haya leído alguna novela de Pitol sabrá que éste ha sido muy cuidadoso al evitar que su voz narrativa aparezca en sus traducciones; cediéndole así la voz al autor que se está traduciendo, pues se trata de que el autor, en este caso James, logre hablar a través de un idioma que no es el suyo.

7 de febrero de 2012

El daño no es de ayer-(Sexenio-Puebla 01/02/12)

Nuevamente Ignacio Padilla vuelve a ser noticia o mejor dicho, ya se está volviendo costumbre oír su nombre al lado de algún premio literario.

Recientemente ha salido a la luz su más reciente novela: El daño no es de ayer, la cual viene acompañada del premio La Otra Orilla 2011; convocado por la editorial Norma y la Asociación para la Promoción de las Artes de Cali. El jurado de este premio estuvo conformado por el argentino Horacio Vázquez-Rial, el colombiano Juan Gossaín y el español Pere Sureda. Tristemente esta novela es la última -de corte literario- que se publica bajo este sello, por ende este es el último premio que se otorga, quedándose tan sólo en 7 ediciones.

Finalista entre 468 obras recibida, El daño no es de ayer marca el regreso de Ignacio Padilla al género de la novela, pues por un tiempo se dedicó a la publicación de ensayos, cuentos y cuentos infantiles.

Con una prosa fluida y una estructura que juega y busca confundir, Padilla cuenta la historia de un veterano del Frente del Pacífico que se dedica a ser reportero, quien viaja a un pueblo desértico –casi el infierno-: San Damián, donde un cura le cuenta la historia de los gigantescos hermanos Ramson y su enorme perro negro, los cuales fueron devorados por un Rolls-Royce sepultado en la arena. Ahí, nuestro narrador se encuentra cerca del pueblo con el comisario Srb, quien persigue a un mutilador de meñiques mientras le cuenta le romance entre una solterona espiritista y un ingeniero militar que soñaba con inventar un motor perpetuo capaz de desafiar los designios del creador. Cada historia es parte de una Historia, donde las conspiraciones de sociedades secretas por controlar el mundo, así como la sensación de pertenecer a un algo que cambiara o transformara lo conocido, al igual que esa extraña sensación de sentirse vigilado y/o perseguido; tienen cabida en esta novela donde el autor logra mezclar de forma irreverente la fantasía, el western y lo policiaco y/o detectivesco.

Al igual que en La gruta del toscano, Padilla inyecta en esta novela una fuerte carga de humor para contar una historia simple en apariencia, pero que en profundidad es una amplia crítica a la situación actual: la pérdida de la espiritualidad y la falta de credibilidad en el otro. De igual forma, es una burla a la extraña moda que existe en el mundo literario de publicar historias sobre conspiraciones que buscan dominar el mundo.

El daño de ayer es una novela juguetona, arriesgada que atrapa, seduce y divierte; que busca perder al lector en su búsqueda por encontrar la coherencia del texto. Pues, quizá, para encontrar la verdad es necesario perderse.

31 de enero de 2012

Tres metáforas de una realidad-(Sexenio-Puebla 23/01/12)

Los aportes de Sergio Pitol como traductor han sido amplios y son de agradecerse cuando se trata de escritores poco o nada conocidos por los hablantes de lengua hispana.

Sergio Pitol como traductor y Rodolfo Mendoza como editor; traen al lector tres textos de Lu Hsun: Diario de un loco, La verdadera historia de Ah Q y La lámpara eterna.

El primer texto narra la historia de un personaje que después de varios de años perder el contacto con sus dos grandes amigos –ambos hermanos- lo retoma, ahí se entera que uno de sus mejores amigos, el menor, está mal y parte en busca de ellos, al conversar con el hermano mayor éste le comenta que el otro hermano se ha recuperado de la enfermedad y ha dejado una libreta con apuntes misteriosos, el hermano mayor la comparte con su amigo para lograr que entienda a ciencia plena el mal que lo aquejaba: delirio de persecución. Textos que dicho amigo pasa de forma fragmentaria con el fin de que sirva de testigo para una investigación médica. Diario de un loco es la historia de un primo que Lu Hsun tuvo.

La verdadera historia de Ah Q cuenta las andanzas de un ser sin oficio ni beneficio, un borracho que roba por comer, por sobrevivir; y que goza con la plena conciencia de que su caso es producto del gobierno feudal chino, el cual mantiene a todos en un futuro incierto, a la deriva.

El tercer y último texto La lámpara eterna es la historia de un pueblo que vive bajo un pensamiento, un orden que nunca debe cambiar porque podría significar el fin de los tiempos o del mundo como lo conciben sus habitantes; es el relato de un pueblo que tira de loco al primer tipo que llega con una idea contraria y buscan la mejor forma para quitarlo del camino.

Tres textos relativamente breves y sencillos en su estructura narrativa, pero complejos en su trama y en los significados que cada texto posee; que contextualizados -conforme señala Pitol en el prólogo- cobran mayor relevancia y valor estético y literario. Textos que en su conjunto son una gran metáfora de la realidad china en la que vivió Lu Hsun.

Lu Hsun, quizá, es uno de los tantos escritores con los cuales simpatiza ideológicamente Sergio Pitol. Ya que Lu Hsun fue miembro del Movimiento del Cuatro de Mayo, formó parte de la Liga de Escritores de Izquierdas y mantuvo una serie de ataques a la cultura china tradicional, así como tuvo la necesidad de acometer reformas profundas en la cultura y la sociedad chinas; dentro de esta pelea constante está el recurso de utilizar una lengua vernácula en lugar del chino tradicional.

23 de enero de 2012

La traducción de Déry-(Sexenio-Puebla 17/01/12)

A finales del año 2011 y lo que llevamos de este 2012 estoy intentando nivelar mis lecturas, pues la ventaja la llevan los escritores de habla hispana y ahora estoy abriéndole paso a los escritores de idiomas extranjeros traducidos al español.

De la mano de Pedro Ángel Palou logré acercarme a Kafka, Faulkner o Naipul; de la mano de Sergio Pitol he empezado a conocer a escritores reconocidos en el mapa mundial, como otros no tan difundidos. Leer a Sergio Pitol es disfrutar de una literatura rica, amistosa y memorística; mientras que leer sus traducciones es compartir con Pitol sus pasiones y su juicio crítico.

Hace casi 9 meses que Hungría hizo acto de presencia en mi vida, es el país preferido de Dulce –mi bella novia- a través de sus relatos, sus recuerdos y sus fotografías estoy conociendo a dicho país. Algún recuerdo me decía que Hungría era uno de los tantos países por donde anduvo Sergio Pitol. La sospecha se confirmó al tener en mis manos El ajuste de cuentas de Tibor Déry, libro perteneciente a la Colección Sergio Pitol traductor.

Tibor Déry experimentó el surrealismo y el dadaísmo; aunque se le reconoce más por su literatura tan realista y comprometida con la situación húngara.

El ajuste de cuentas reúne tres relatos: El ajuste de cuentas, Amor y Filemón y Baucis; todos ellos consistentes, leves y exactos; y por qué no decirlo, también poéticos. Cada uno de éstos acontece en una Hungría que sufre los daños del estalinismo o de la revolución húngara. Relatos que hablan del miedo a ser aprehendido; de la sensación que nace al obtener la libertad después de permanecer en la cárcel por varios años y no saber qué te espera afuera; y también de la incertidumbre que existe cuando habitas en una país en guerra, esa extraña sapiencia de que la vida pende de un hilo, de una circunstancia o de un estar ahí en el momento menos adecuado.

El ajuste de cuentas es un gran libro que a pesar de retratar acontecimientos no tan agradables están llenos de belleza, debido a la forma en que están escritos. Desconozco cómo se lean o perciban en el idioma original, pero algo muy cierto es que la traducción de Pitol es agraciada, pues logra transmitir el mensaje y sobre todo no se siente la voz de Pitol dentro de los textos; convirtiéndolo en un gran traductor, ya que permite hablar al autor.

Habrá que agradecer a Pitol por la traducción, pues al parecer es la única traducción de Déry que se consigue en México. Un gran atino de la editorial de la Universidad Veracruzana y su coordinador Rodolfo Mendoza.

16 de enero de 2012

Una biografía de la maldad-(Sexenio-Puebla 10/01/12)

Disparos en la oscuridad es la más reciente novela de Fabrizio Mejía Madrid, publicada bajo el sello Suma del grupo editorial Santillana. Un libro por demás sorprendente; donde el autor logra novelar con gran atino la vida de Gustavo Díaz Ordaz, sin perder verosimilitud y sin convertirla en un texto tendencioso.

Disparos en la oscuridad retrata con certeza y peso histórico los procesos por los que paso Díaz Ordaz para convertirse de un oaxaqueño jodido al Presidente de México.

Valiéndose de la técnica narrativa del flashback, Mejía Madrid, lleva al lector por los momentos que marcaron a Díaz Ordaz. Pasajes y personajes que se presentan ante él -como si fueran los tres fantasmas que aparecen en Cuento de navidad de Dickens-, para cuestionarlo y buscar un arrepentimiento que nunca llega.

A través de Disparos en la oscuridad el lector podrá conocer a un Díaz Ordaz que –prácticamente-, durante toda su vida fue un ser acomplejado física-moral y socialmente, y es gracias a la fortuna, las palancas, la corrupción y la consistencia se transforma en un monstruo lleno de odio contra cualquiera que no pensara como él.

Díaz Ordaz aprendió de los grandes monstruos de la política poblana: los Ávila Camacho y Gonzalo Bautista O’Farril, de ellos obtuvo todas las herramientas para convertirse en un personaje digno de ser temido y con tales aprendió que la mejor forma para mantener la paz social es reprimiéndola, cortándola de raíz sin tomar en cuenta los cómos. Sin embargo, la maldad y las malas decisiones cobran factura. Al final de sus tiempos, todos aquellos que decían ser sus amigos lo abandonan, lo cuestionan y termina solo, muriéndose sin que le importe a nadie.

El poder es benevolente si lo sabes usar, pero si abusas de éste puede ser cruel; pareciera ser la gran lección de este libro.

Un libro imperdible que ayuda a cualquiera lector a entender mejor el pasado oscuro del México moderno, que no aparece retratado en los libros oficiales de la Historia

10 de enero de 2012

Bienvenido sea el 2012-(Sexenio-Puebla 03/01/12)

Mientras miles de personas comieron a prisa sus uvas, mientras pidieron sus deseos. Quizá los mismos que pidieron hace un año. Yo comí mis 12 uvas con densa calma y meditando cada uno de los deseos o propósitos para este 2012.

La vida debe vivir tranquila, pero con precisión, ¿para qué las prisas?

Otros más estarán pensando que es el último año de la humanidad sobre el planeta tierra, empero es un año de cambio, de evolución y por qué no, de reencuentro con lo espiritual y lo natural.

Debemos aprender a ponerle frenos al estilo de vida tan acelerado que llevamos.

En fin.

Los deseos personales no puedo compartirlos.

Lo que sí quiero convidar con cada lector son mis deseos para nuestro México.

1. Que aprendamos como sociedad a tomar responsabilidades y apliquemos una verdadera Democracia.

2. Que tengamos como país la certeza para lograr un verdadero cambio en lo político, lo social, lo cultural y lo económico.

3. Que exijamos a nuestros gobernantes resultados y transparencia.

4. Que entendamos que un país culto y educado es un país libre.

5. Que volvamos a apropiarnos de los espacios públicos y recuperamos nuestra libertad.

6. Que votemos con conciencia.

7. Que asumamos la responsabilidad de lo que estamos heredando a las nuevas generaciones y las encaminemos de forma correcta.

8. Que sintamos cada injusticia y no permitamos su impunidad.

9. Que realmente, recordemos nuestra Historia para comprenderla, entenderla y mejorarla.

10. Que actuemos con el corazón y la conciencia, al mismo tiempo.

11. Que respetemos la individualidad de cada persona.

12. Que acabemos con los estereotipos que tanto daño hacen a la sociedad.

Ojalá y este 2012 sea un mejor año para todos, que nos cubra con su manto la poesía, nos inunde la buena vibra y los buenos deseos.

Y no hay mejor forma de comenzar el año que teniendo mente positiva y esperanza en que pronto México verá la luz que tanta falta nos hace.

La siguiente semana retomo las reseñas, espero sean de su agrado.

1 de enero de 2012

México al revés y ¿cuándo al derecho?-(Sexenio-Puebla 13/12/11)

De unos días para acá me duele México y su situación.

Me parece plausible que un humorista disfrazado de payaso sea una de las pocas personas que habla con verdad y me da esperanzas que un poeta sea capaz de convocar tanta gente alrededor de una causa. Algo pasajero que pronto morirá, pues es risible que dichos personajes sean íconos sociales en un país caracterizado por su falta de lectura y comprensión de la misma. Parecen héroes de historieta: un payaso que dice la verdad y un poeta que ante tanta muerte e injusticia otorga esperanza, amor.

Bien lo decía Porfirio Díaz, somos un país que necesita tener héroes. Tristemente éstos deben coexistir con la maldad, la violencia, el robo y la muerte.

Qué triste es eso.

En un país ideal no deberían haber héroes o próceres; si no ejemplos a seguir.

México es un país alrevesado; los intelectuales tienen que conseguir becas o premios para sobrevivir y los ignorantes ostentan puestos con altas ganancias y grandísimas responsabilidades; un país donde los maestros y policías ganan poco; un país donde el heroísmo consiste en sobrevivir con el sueldo mínimo y en no ser atraído y/o seducido por la idea de convertirte en un delincuente.

Qué pena.

Sin embargo, querido lector, aún soy de esos que gustan de practicar el arte de soñar.

Soñar con un país mejor, soñar con una juventud lectora, una humanidad que siente hondo las injusticias cometidas en cualquier parte del mundo. Un país unido, no hundido.

Hace meses que no descanso a gusto, que deje de ver noticias, que intento encerrarme en dos mundos: el literario y el amoroso. Y en este camino me reconcilié con lo espiritual. Un poeta me había enseñado el camino y una Dulce mujer -cual Virgilio-, me ha estado ayudando a caminar por este sendero llamado vida. En este camino he entendido que la falta de insensibilidad ante las injusticias, tiene que ver con la falta de espiritualidad y de amor.

Se necesita un golpe fuerte de timón y de raíz.

Un verdadero cambio en el actuar y pensar de la ciudadanía.

Ese cambio llegará cuando entendamos –los mexicanos- que las posturas liberales o conservadoras nos han lastimado. A nadie le ayudan los extremos.

El mejor camino es encontrar el punto medio, ese punto donde se aprenda a separar lo espiritual de lo político. Dicho de otra forma, saber mezclar y entender que: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, sin olvidar que: Entre los Individuos como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Mientras eso no pase, seguiremos siendo un país alrevesado.

12 de diciembre de 2011

La FIL y las notas importantes-(Sexenio-Puebla 06/12/11)

Mi primera FIL-Guadalajara fue en el 2005. El país invitado: Perú.

Junto a Jenny Kim e Israel Aguilar fuimos a la FIL con el afán de conocerla y el de apoyar a la desaparecida revista Revuelta, que en esa ocasión presentaba su primer número y habíamos sido –sentimentalmente- parte del proceso de formación.

La FIL es una fiesta agradable, un sinfín de stands de editoriales con una oferta increíble de libros: algunos caros, otros muy baratos.

Ahí pudimos intercambiar conversación con Fernando Iwasaki, conocer a Edmundo Paz Soldán, reencontrarnos con Xavier Velasco y compartir un rato con los amigos: Pedro Ángel Palou, Jorge Volpi e Ignacio Padilla. Particularmente, obtuve casi todo la obra de Pedro Ángel Palou, algunos libros de Ignacio Padilla y otros más de Jorge Volpi.

Nos asombramos de ver chavos que, en lugar de estar en clases, se iban de pinta para asistir a la FIL y salían con libros comprados, algunos hasta firmados por sus autores; imposible no enamorarse de la FIL. A partir de este momento me he quedado con las ganas de volver. Y no he tenido de otra más que seguirla por las capsulas de Canal 22 o Proyecto 40, así como algunos suplementos de Milenio y el Informador.

Este año pasará a segundo plano la visita de Jodorowsky, Vargas Llosa, Savater o Herta Müller. Las notas más importantes fueron los 19 cuerpos hallados en Arcos del Milenio y el ridículo de Enrique Peña Nieto al hablar de los libros que habían marcado su vida. Ambos hechos se convirtieron en nota para diversos periódicos como El País. El primer hecho aumenta la sensación de que el sexenio de FeCal acabará muy mal, mientras que la segunda no puede causar más que vergüenza.

Hasta antes de Fox, los Presidentes poseían un poco de cultura general. Mi infancia recuerda a un Carlos Salinas conversando con Cantinflas, Octavio Paz, Monsiváis y García Márquez. A partir de Fox, hemos tenido presidentes que poco conocen de la cultura de su país, que comenten pifias en temas literarios, etc. Muchos dicen que es un hecho –casi consumado- el triunfo de Peña Nieto y obviamente nos presidiría los próximos 6 años. Qué tristeza si eso pasa.

Si Peña Nieto gana quedará en evidencia la ignorancia, la dejadez, la falta de amor o el valemadrismo en el vivimos la mayoría de los mexicanos. Tampoco debemos olvidar las mujeres que mandó a violar, la sospecha que existe alrededor de la muerte de su anterior esposa y la forma extraña en que manejó el caso Paulette.

Quien crea que Peña Nieto debe quedar como presidente por guapo o por tener una esposa bonita y famosa; pues le pido de la manera más atenta que se abstenga de votar. O dicho de otra forma: México no tiene la culpa de que tengas la cabeza llena de mierda, ve y chinga a quien tú quieras, pero no jodas al país.

6 de diciembre de 2011

La historia del amor-(Sexenio-Puebla 29/11/11)

Se dice que el amor es el ingrediente principal en todas las historias contadas por el hombre.

El amor como motor del mundo.

El mundo como un todo amoroso.

El amor el ausente cuando nace una guerra.

No hay novela que no contenga una historia de amor.

No existe poema que no refleje un acto amoroso.

Se divulga que el mejor resumen de la Biblia es: amor al prójimo, al otro.

Algunos más, aseguran que se han invertido siglos para explicar cómo ama un hombre a una mujer y viceversa.

Todo ello hace pensar que hablar de amor es sencillo, que cualquiera podría responder con facilidad a la pregunta ¿por qué me amas? o ¿cómo sabes que me amas?; etc.

Lo anterior es la novela del amor, aquí los personajes son secundarios; lo que importa es rastrear al amor.

Más bien, a Cristina Rivera Garza le interesa saber por qué se puede describir al amor, cuando éste ha terminado y eso qué significa.

Amor como un sueño del que tarde o temprano se despertará.

Desear que nunca termine y misterio por saber cómo empezó todo, eso también es el amor.

Amor como un acto efectuado entre dos personas, dos desconocidos conocidos, y después -tal vez- sean dos conocidos desconocidos.

El amor como un juego de espejos, donde se refleja lo que quieres ver.

¿Y si el amor no existiera, si tan sólo fueran palabras?

¿Y si el amor sí existe, pero termina cuando busca explicarse?

¿Si el amor es todo lo anterior y el desamor también?

Lo anterior de Cristina Rivera Garza es una novela sorprendente, donde las palabras se vuelven el papel central. No hay novela de ella que no atrape, que no deje con la sensación de más cucharadas de ficción; pero también no hay novela de ella que no deje al lector con una sensación de locura.

Una novela de escepticismos donde no importan los nombres, ni el sexo; tan sólo interesa saber qué pasa con el amor.

El amor como protagonista de un presente (lo que se vive) o de un posible futuro (lo que se espera), que corre el riesgo de convertirse en pasado (lo anterior).

28 de noviembre de 2011

Hasta siempre, querido, Daniel Sada-(Sexenio-Puebla 22/11/11)

Con motivo del reciente fallecimiento de Daniel Sada, dejo una reseña que hice de “Casi nunca”. Un pequeño y sencillo homenaje al escritor del desierto.

Casi nunca de Daniel Sada, galardonada con el Premio Herralde de Novela, es una novela por demás entretenida.

Casi nunca, narra los periplos amorosos de un agrónomo coahuilense que trabaja en Oaxaca: Demetrio Sordo, que en las primeras escenas se deja ver como un individuo que disfruta del sexo sin compromiso. Visitante frecuente de algún burdel de Oaxaca donde conocerá a Mireya con la cual poco a poco, o después de muchos “meter, sacar; meter, sacar”, pasando por encima de un aumento constante en la renta de Mireya por parte de la madrota, se irá enamorando irremediablemente. Al mismo tiempo que Demetrio juega al asunto de “meter, sacar” con Mireya, tiene que emprender un viaje a Coahuila para ver a su madre Telma, con quien asistirá a una boda en Sacramento -poblado donde vive Zulema, prima de Demetrio, quien tiene intenciones de presentarle a alguna jovencita con la cual se pueda entender y así buscar un casamiento-. Aquí es donde hace acto de aparición Renata, con la que aceptará sin más ni menos comenzar un compromiso amoroso. Iniciando así el verdadero periplo amoroso de Demetrio, un cuasi triángulo amoroso, más bien sexoso. Por un lado Mireya lo sigue recibiendo con las piernas bien abiertas, pero planeando algún día muy próximo huir del burdel, para refugiarse en los brazos de Demetrio. Mientras que del otro lado está Renata, una mujer decente, de buenas costumbres que ha prometido esperar a Demetrio el tiempo que sea necesario para unirse en matrimonio y ahora sí darle vuelo a la hilacha y jugar a “meter, sacar; meter sacar” con él; en vía de mientras deberá conformarse con tan sólo tomarle la mano cuando nadie los ve. Es preciso aclarar que la situación con Renata es terrorífica, pues ella vive en Sacramento y Demetrio sigue en Oaxaca trabajando, de vez en cuando le dan una semana de vacaciones, la cual utilizará para ir a verla, dicho viaje dura 3 días, razón por la cual sólo puede disfrutar de un día para lograr tomarle la mano a Renata. Pasado el tiempo, el sexo con Mireya empieza a ser incomodo, pues ya tiene brisas de incluir un compromiso: el de huir del burdel para refugiarse en alguna casa decente en brazos de su amado Demetrio, a quien le agenciará un hijo. Huyen juntos con todos los ahorros de Demetrio, sin embargo en alguna parte del camino éste huye. Viaja a Sacramento donde trabajará hasta hartarse de atender unos ranchos y desesperarse de no poder formalizar un casamiento con Renata. A Demetrio le urge jugar al “meter, sacar; meter, sacar”. Hasta que un día, harto de nada, se anima a darle un beso en la mano a Renata con riesgo de perderla.

Pocos escritores como Daniel Sada pueden presumir de tener un estilo perfectamente definido. Siempre recurriendo a una voz que nos cuenta todo -casi de forma imperativa-, que nos va diciendo cómo pasan las cosas, al mismo tiempo que le agrega un poco de humor sarcástico. Con base en estructuras complicadas, debido a su puntuación, Sada lleva a sus lectores por donde quiere y como quiere, a través de un narrador que no teme jugar con el lenguaje y con los personajes.

Una novela que divertirá a cualquiera y que se basa -un poco- en la historia de cómo es que se conocieron sus padres.

21 de noviembre de 2011

El curioso caso de un enfermo de insensibilidad-(Sexenio-Puebla 15/11/11)

En días tan aciagos como los que México está viviendo, donde las miles de víctimas, por culpa de la guerra contra el narcotráfico emprendida por Felipe Calderón. Es puntual hacerse una pregunta: ¿existe la posibilidad de perder la sensibilidad?

Ricardo Menéndez Salmón -filósofo y novelista nacido en Guijón-, parte de ésa posibilidad para darle cuerpo a La ofensa (Seix Barral, 2007) novela que ha sido bien recibida por la crítica española y ha sido punta de lanza para el autor en otro tipo de mercados como el latinoamericano.

A lo largo de 142 páginas, el lector se enfrentará a la historia de un joven sastre alemán: Kurt Crüwell, que por azares del destino ha sido testigo de una cruel matanza en la Bretaña francesa. Acción que dará origen a un suceso raro, poco común: la pérdida de sensibilidad. Punto de origen para dar paso a un sinfín de circunstancias: la estancia en el hospital de Notre Dame de Rocamadour, donde intentarán curar su extraña enfermedad; posteriormente el protagonista aparecerá viviendo en Londres bajo otro nombre y nacionalidad diferente, con el objetivo de algún día poder borrar de su memoria aquél hecho que lo marcó, se sabe enfermo y quiere sobrellevar dicho malestar. Sin embargo, el narrador de esta historia recordará al lector que olvidar es un hecho imposible, pues la muerte y la memoria existen para regresarnos a la realidad. Una realidad que para Kurt se llama: Segunda Guerra Mundial y se apellida: Nazismo.

Una novela breve, donde el autor opta por la precisión para contar una historia que por su temática se antoja pesada y riesgosa, debido a que ya existen muchos novelas escritas bajo la temática del nazismo. Empero, esta historia sirve de pretexto para abordar un tema importantísimo: la fragilidad del ser.

La Ofensa es una novela imperdible y agradable para el lector.

Para los mexicanos - La Ofensa-, pareciera ser una advertencia. Corremos el riesgo de enfermarnos de insensibilidad, si no reaccionamos a tiempo. Así como vamos, la noticia será saber cuántos mexicanos siguen vivos y no cuántos están muriendo.

14 de noviembre de 2011

En la cresta de Ilión-(Sexenio-Puebla 07/11/11)

Leer a Cristina Rivera Garza es siempre un reto.

Terminar un libro de ella y no quedar con una sensación de locura, es casi extraño, imposible.

La locura y Cristina Rivera Garza son un binomio que se dio desde que ella se encontró con la literatura.

La Cresta de Ilión es una de las novelas imprescindibles dentro del conjunto de obras que lleva publicada Cristina Rivera Garza.

La Cresta de Ilión cuenta la historia de un hombre, un alguien que una noche cualquiera está esperando la llegada de una ex-novia, nombrada como la Traicionada, empero antes de su llegada; Amparo Dávila -, la desaparecida- toca a la puerta de su casa pidiendo asilo temporal. Luego vendrán una serie de sucesos extraños: la Traicionada enfermara y será cuidada por Amparo Dávila, lo que alargara su estancia, pronto entablarán conversación por medio de un lenguaje secreto desconocido por el hombre. El hombre de esta novela es médico y trabaja en un hospital en el que se ingresa a enfermos terminales, un trabajo un poco deprimente que le da el privilegio de vivir en una casa con vista al océano, lo que hace que su trabajo sea más leve y la visita de ésas huéspedes inesperadas sea menos pesado. Sin embargo, conforme se alarga la estadía de sus visitas, comienzan también los rumores dentro de su trabajo respecto a sus inquilinas y a la par se empieza a interesar por la historia de Juan Escutia –un antiguo paciente del hospital que acabo arrojándose por la ventana del nosocomio-; todos estos elementos provocan que el hombre de esta novela experimente una vida llena de locura, de muerte, de encuentros sexuales extraños y por supuesto de locura.

Ciento cincuenta y ocho páginas que atrapan al lector y no dejan en paz al lector hasta llegar al punto final, donde también encontrará el porqué del nombre de esta novela.

La Cresta de Ilión es una novela que deja constancia de la arriesgada y original pluma de Cristina Rivera Garza.