21 de diciembre de 2014

La abstracción hecha poesía -(Sexenio-Puebla 31/07/14)

La poesía es un lugar mágico y poderoso.

Hay poetas que optan por un estilo más experimental (vanguardista) y otros que van por un camino más intimista. En ambas vertientes el poeta siempre expondrá sus inquietudes, alegrías y temores. Este tipo de poetas me interesan, son habitantes de mi olimpo personal.

Los poetas que están más apegados a la estética, dejando fuera la entraña; me son indiferentes.

Cristina Rivera Garza es una poeta que no tiene miedo a experimentar.

Cristina es poseedora de un estilo muy peculiar: sus poemas coquetean insistentemente con el ensayo, la narrativa y la fragmentación; de igual forma, la conversación que algunas de sus obras guardan con otras es un ejercicio constante en ella.

Encontrar el tema o la intención poética de Cristina Rivera Garza, resulta complicado. No es una obra que pueda encasillarse.

Viriditas es un diario poético donde la autora da forma de palabra a las imágenes que la inquietaron.
Viriditas es el proyecto paralelo a su novela: Verde Shanghai.

Viriditas es un lugar mágico, atemporal: un libro, donde se registran las palabras. Un lugar donde el lector puede jugar.

Viriditas es un poemario que ejerce un guiño con el arte contemporáneo-abstracto: en el segundo los artistas juegan con las formas. Aquí, la poeta juega con las palabras. En ambos casos lo que importa es la experiencia-conclusión que el observador-lector pueda sacar.


Si les interesa la innovación y las nuevas tendencias poéticas, éste es un poemario que no deben dejar pasar.